¿Ha sido efectiva la cooperación entre México y Estados Unidos para combatir el narcotráfico?




RESUMEN

Debido a que ni México ni Estados Unidos pueden combatir el narcotráfico unilateralmente han decidido trabajar conjuntamente, firmando acuerdos bilaterales.

Existe una gran dependencia económica de México hacia Estados Unidos y valiéndose de este hecho, Estados Unidos ha presionado a México en numerosas ocasiones para cambiar su política antinarcótica. Al ser México un país tercermundista y Estados Unidos una primera potencia, la cooperación ha sido difícil, ya que México no cuenta con los instrumentos para obligar a la Unión Americana y siempre podrá ser llamado a rendir cuentas sobre su colaboración. Además, México no cuenta con los recursos necesarios (tecnología, dinero, estrategias y capacitación) para reducir el narcotráfico. Por esta razón, Estados Unidos le ha proporcionado apoyo económico y técnico con el fin de poder unir acciones en la lucha contra el narcotráfico. Este apoyo ha sido efectivo pero no lo suficiente para erradicar este problema. Gran parte se debe a la corrupción que se vive en nuestro gobierno. Esto ha llevado a Estados Unidos a actuar por su cuenta en territorio nacional, muchas veces violando nuestra soberanía y el Derecho Internacional.

Recientemente el presidente Clinton vino a nuestro país a reunirse con nuestro presidente para abordar los temas de actualidad que conciernen a ambos países. El narcotráfico estuvo presente en estos temas y respecto a este, se firmó el documento Mediciones de Efectividad de la Estrategia Bilateral de Cooperación contra las drogas México- Estados Unidos.





Introducción


Este trabajo considera los antecedentes del conflicto que ha sido el narcotráfico entre México y Estados Unidos. Asimismo, en e l marco teórico se apoya en la definición de Stephen Krasner, sin hacer a un lado la reseña histórica para comprender si ha sido verdadera la cooperación o únicamente imposiciones por parte de Estados Unidos.

Con ejemplos relevantes se asumirá si la certificación no es más que un mero instrumento de presión. También se denota el apoyo que México ha recibido del gobierno estadounidense y la denuncia de si la corrupción es justificante para que se viole la soberanía mexicana.

Además se incluye la visita de Clinton a México y los tratados que se formularon. Para finalizar se agregan las conclusiones personales.































Planteamiento teórico


Para combatir el narcotráfico, se ha establecido un régimen entre Estados Unidos y México. Nos basamos en la definición de Stephen Krasner para afirmar esto, ya que se han tomado decisiones, se han establecido normas y leyes para cumplir con las expectativas planteadas. Esto es para facilitar la cooperación entre estos dos países.

Entre los factores causales de este régimen encontramos un interés en común por el que se da la cooperación, que en este caso es combatir el narcotráfico. Hay de por medio un poder político para servir al bienestar social tratando de eliminar la producción y el tránsito de narcóticos. El enfoque particular busca obtener resultados, los cuales son variables y por lo tanto las estrategias cambian. Esto lo podemos ver con los múltiples acuerdos, donde si uno ya no funciona o pierde vigencia, se acuerda otro.

Tanto México como Estados Unidos esperan que las expectativas sean a corto plazo. La forma organizacional de esta cooperación es a base de mecanismos de presión y de sanción, como lo son la certificación y otras presiones estadounidenses. La colocación de recursos se refiere a la asistencia económica, adiestramiento de policías y reforzamiento de políticas antinarcóticas.


Breve reseña histórica


El narcotráfico entre México y Estados Unidos comienza en el siglo XIX, sin embargo, comenzó como transacción legal, ya que la mariguana era considerada como medicina y era bien recibida en Estados Unidos. Estas exportaciones de mariguana dejaron de ser legales hasta 1927 con la proscripción del presidente Plutarco Elías Calles. A pesar de esto, se siguió exportando la mariguana en pequeña escala hasta los años 50. Este tráfico de mariguana no causó fricciones entre los dos gobiernos, ya que era la población de origen mexicano en Estados Unidos quien la consumía.

Los trabajadores chinos, quienes construían el sistema ferroviario en México, fueron quienes trajeron la amapola, la cual se adaptó bien a las regiones del norte. Ya procesada en heroína y en morfina era exportada a Estados Unidos, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial para tratar a los soldados heridos.

En 1948 México